Y descubri que me pasa... creo que le llaman la crisis de la mediana edad... este año cumpliré 39, estoy en la mitad de la vida y tengo que resolver como deshacerme del pendejo que hasta ahora me ha acompañado y ha arruinado gran parte de las cosas que tendrian que nacer del corazón, pero aparece el pendejo interior y las caga.
El volver a casa de mi Padre no es de mucha ayuda, el Beca del pasado está feliz de estar aqui, pero siento los reclamos del Beca del futuro, voy a tener que trabajar más para solucionar mis asuntos pendientes, pero tengo resilencia, y siempre cumplo mis metas.
El dia sabado tomé una de esas decisiones alocadas que nunca habia tomado... estaba en cerro sombrero trabajando en la limpieza de unos tanques de agua (ver entrada anterior) y tenia pendiente mi cambio de casa y un evento que estabamos realizando para los damnificados de la inundacion del Rio De Las Minas, y tenia que estar acá para coordinar el traslado de equipos desde mi casa (cosa que no fue ni necesaria, pues los chicos de Bullyng se rajaron con sus equipos)asi que decidí venir desde tierra del fuego... A PIE, y haciendo dedo.
Como dicen, cualquier viaje largo empieza con un solo paso... ese es el que mas cuesta, pero no lo pensé en ese momento (aunque mientras caminaba por el kilometro 154 me hice a la idea de dormir en la pampa)asi que fui a casa de mis primos, llené mi mochila y partí con rumbo a la comisaria... le pedi al oficial a cargo el favor de llevarme a la carretera y ahi podria tomar un vehiculo... un cabo se encargó de parar cada vehiculo de la carretera, hasta que un bus de Tekni Austral, desde rio Grande a Rio Gallegos aceptó llevarme hasta el cruce de primera angostura... sorpresa! la barcaza solo cobra por vehiculo, no por persona, algo gratis nos queda en este mundo hecho para pagar y pagar... hasta un sandwich me convidaron los samaritanos del bus, luego del cruce, llegué con ellos hasta donde se cruzan los caminos a Puntarenas y a Gallegos... y empezó la caminata real.
Lo divertido es que con el sol pegando como microondas en la pampa, hasta los ñandues que me acompañaron escucharon mis conversaciones (ojalá que stewart esté bien, se despidió a lo lejos subiendo y bajando su largo cuello de ñandú en medio de la carretera) hasta que una camioneta con dos temuquenses muy buena onda me recogieron luego de una hora de caminata. Estaban revisando el tendido de fibra optica de la compañia Claro y venian desde la frontera y hasta Puntarenas... en total, partí a las 12:20 de la casa de Lorena y Rodrigo, en Cerro Sombrero/Tierra del Fuego, y legué a las 4:30 a mi casa de Playa Norte (que está enrejada como si se tratase de un apocalipsis zombie).
el evento fue un exito, mi cambio de casa, aun no lo se, pero como ese paso ya lo di, comenzé a caminar y no pienso parar hasta llegar adonde debo estar.
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