Para entender la vida como yo la entiendo, obviamente una persona debe haber vivido exactamente lo que yo he vivido, o tener la capacidad de imaginarse mi vida a travez de estas lineas... Naci el 5 de Septiembre de 1973, lo que , OBVIAMENTE, marcó politica, social y animicamente mi vida.
Mis padres nunca me impusieron ninguna idea, se me escondió hasta que fue inevitable darse cuenta la existencia de una dictadura, como cuando preguntaba por algunos familiares que no vivian en este pais, y de cómo habian viajado tan lejos...igual unos tios del partido comunista, Tio Lucho y Tia Ely, por debajo me mostraban la musica de Victor Jara y Violeta Parra, los dibujos de pato madera, cuando yo tenia diez años, lo que hizo que me pareciese entretenido estar "en contra" del gobierno, pues del otro bando existia un caracter cultural marcado. Entonces me parecia que la dictadura era una cosa meramente cultural...
Misteriosamente, al lado de mi casa se vino a instalar un SAPO... asi de simple... como a mi casa concurrian miembros del Partido Comunista, la direccion de inteligencia compró el terreno de al lado y se instaló un tipo moreno, que trabajaba para vialidad (una vez, en tono de sorna, le dijo a mi madre que los detenidos desaparecidos los ocupaban como relleno para las carreteras) y que misteriosamente, cada vez que se escuchaba musica como ARAC PACHA, VIOLETA o incluso TITO FERNANDEZ nos apedreaban el techo, cosa que me cabreaba mucho... pero eso no era lo peor... lo peor era el OPALA BLANCO.
Como les comentaba, a mi casa concurria gente "peligrosa" para la seguridad nacional, especialmente en los cumpleaños (y eramos 6 en la casa) y los santos, que antes se celebraban, incluso los segundos nombres eran motivo de fiesta, ahora creo que la gente necesitaba reunirse en familia para no sentir tanta indefencion frente a la represion del momento... y en mi familia teniamos, como ya les nombré, a mis tios Lucho Soto Y Elizabeth Aguilera, miembros del partido comunista, ademas mi abuela Tulia era la hermana del destacado dirigente del mismo partido Humberto Aguila, profesor normalista de la escuela donde yo asistia.
La escuela era otro show... por ser sobrino de Humberto Aguila, mis faltas y travesuras eran tratadas como actos de terrorismo internacional, maquinado por el politburó desde la mismisima madre rusia, y comunicadas a mi por ese profesor que fumaba como una chimenea... si al resto les mandaban una comunicación, a mi me enviavan con el tio Humberto (debo confesar que me espantaba su rectitud y seriedad, tomé clases particulares de matematicas con él y era lo mas cercano a un modelo de educación prusiana), el cual, despues de un par de años, se dio cuenta que era una forma de joder a la familia, desde la direccion de los pinochetistas.
Cada vez que en mi casa se hacia algun tipo de celebración, por lo menos hasta que mis padres se separaron, llegaba la familia en masa, y afuera, siempre estaba el Opala Blanco, con dos tipos de bigotes y lentes oscuros... probablemente el disfraz mas absurdo, si lo vemos desde ahora.
Mi padre me decia que eran "unos tios" que nos acompañaban en todas las celebraciones, pero que eran muy timidos para entrar, o que les molestaba el humo, o cualquier excusa para tratar de desviar mi atencion de la ventana... incluso un dia les llevé unos canapés al auto, pero no me dieron bola y se marcharon, pero el dia que recuerdo ahora con cierto pavor, fue cuando envalentonados por el vino tinto, mis tios y mi padre salieron NO a encararlos, sino que a INVITARLOS a pasar a la fiesta, pues hacia mucho frio afuera para estar. Obviamente prendieron el motor y se fueron...
Pasaron un par de años hasta que supe de la historia de mi tio Jorge Arriagada... habia vuelto a la mala, en compañia de Pancho Alarcon... mi viejo estaba feliz, pero preocupado, pues al regresar de esa forma, se arriesgaba a carcel y exilio nuevamente, y ahi me contó que el dia que lo agarraron las patrullas (pues era dirigente de la Jap, la tarjeta de raciones de la unidad popular) fue el dia que se fue a despedir de mi en mi cuna... habia acaecido el dichoso golpe de estado y lo estaban llamando por los bandos oficiales, se escondió hasta que decidió que el destino habia que enfrentarlo como viene, nada mas... asi que partió a nuestra antigua casa de Sarmiento y Jorge Montt, subió a mi cuarto, se despidió de mi deseando que creciera en un mundo mas justo, y al salir de la casa fue interceptado por una patrulla militar.
Fue enviado a Isla Dawson, torturado y exiliado... gracias a la buena voluntad de los paises europeos, vivió en Dinamarca, Suecia, y no sé cuantos paises mas, en donde dejó su "semilla" (un hij@ en cada pais), sin conocerlo aún, vino a punta arenas Alvaro, uno de mis primos europeos... demás está decir que su madre era un monumento! asi que mi Tio Jorge (que se crió con mi padre como si fuesen hermanos) se convirtió en una leyenda para mi... aún está pululando por este mundo, lo último que supe es que vive en Quilpue.
Cuando la cosa se ponia densa, allá por el año 1987, decidí tomar mi lugar en toda esta historia... reclamar sin hacer nada nunca fue mi lema... pero mis padres me advirtieron que no podia entrar ni al partido Comunista ni al partido Socialista... solo me quedaba entrar a la Democracia Cristiana... debía tener 15, pero la secretaria (o destino! Isabel Oyarzun era la secretaria y madrina de inscripcion, tia de Rossana, mi ex) hizo la vista gorda y me inscribió, junto con mi partner de la epoca, el Francisco Abarzua. Estabamos terminando de firmar y se nos acerca un hombrón muy bien vestido y nos saluda como nuevos miembros del partido... era Eduardo Frei Ruiz-tagle, que en ese mismo momento estaba llegando desde Santiago para hacer campaña como presidente de la DC...
mi primo Lalo, hijo del tio Lucho y tia Ely, era dirigente estudiantil secundario, y me invitó a una marcha... yo estaba en 8vo básico, asi que me interesaba estar "con los grandes", asi es que acepté... nos reunimos en la plaza Bulnes, y luego de una hora de gritos en contra del gobierno, fuimos rodeados por la policia y bombardeados con granadas lacrimógenas... se desató el infierno y todos corrian para todos lados... tal fue el nivel de descontrol que no se me ocurrió nada mejor que refujiarme dentro de una micro...
de los pacos...
Luego de la salsa de lumas en la espalda, un suboficial notó que yo era menor de edad, asi que recibí el doble de tratamiento para que no me quedaran ganas de salir de nuevo a manifestarme... fue peór... más ganas me dieron!
Participé en cuanta manifestación habia, pero lo mejor de esos años, desde el 87 al 89, fue el nivel de amigos que conocí... Tomas Wegmann, Rodrigo Yañez, Diego Velasquez y Carlos Fuenzalida se convirtieron en parte vital de la columna vertebral de mi vidaa y mi historia. ahi les cuento ;)
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